17.2.07

La subida oración del padre José María Escrivá

En el boletín Romana de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei leemos este texto de don Manuel Belda sobre la oración del Padre Escrivá:

En sus Apuntes íntimos, dejó constancia de un hecho sucedido el 16 de octubre de 1931: «Día de Santa Eduvigis 1931: Quise hacer oración, después de la Misa, en la quietud de mi iglesia. No lo conseguí. En Atocha, compré un periódico (el Abc) y tomé el tranvía. A estas horas, al escribir esto, no he podido leer más que un párrafo del diario. Sentí afluir la oración de afectos, copiosa y ardiente. Así estuve en el tranvía y hasta mi casa»
Años más tarde, rememorando aquel suceso, escribía: «La oración más subida la tuve (...) yendo en un tranvía y, a continuación vagando por las calles de Madrid, contemplando esa maravillosa realidad: Dios es mi Padre. Sé que, sin poderlo evitar, repetía: Abba, Pater! Supongo que me tomarían por loco»

Y en una meditación del año 1954, comentaba así este acontecimiento: «Es quizá la oración más subida que Dios me ha dado. Aquello fue el origen de la filiación divina que vivimos en el Opus Dei»
Ciertamente —como se dirá después—, la contemplación en medio del mundo no consiste sólo en rezar por la calle o mientras se realizan las actividades ordinarias. Consiste, sobre todo, en contemplar a Dios en esas actividades, a través del trabajo y de las tareas de la vida familiar y social, como enseña muchas veces el Fundador del Opus Dei. Sin embargo, no deja de ser significativo que la oración considerada por el Beato Josemaría como la más elevada en su vida, hubiera tenido lugar precisamente en medio de la calle, como si Dios le hubiera querido confirmar de modo práctico la posibilidad de alcanzar la contemplación en medio del mundo. Así parece interpretarlo él en otro texto relativo a aquel suceso: «Estaba yo en la calle, en un tranvía: la calle no impide nuestro diálogo contemplativo; el bullicio del mundo es, para nosotros, lugar de oración»
En otro momento, el Fundador del Opus Dei relató este sucedido, de finales de febrero de 1932: «El sábado último me fui al Retiro, de doce y media a una y media (...) y traté de leer un periódico. La oración venía con tal ímpetu que, contra mi voluntad, tenía que dejar la lectura: y entonces ¡cuántos actos de Amor y abandono puso Jesús en mi corazón y en mis labios!»

Aquí podemos apreciar de nuevo cómo Dios le daba una elevada oración en una situación ordinaria, en esta ocasión en medio de un parque público. El verse arrebatado en oración cuando intentaba leer el periódico debió de ocurrir más veces, a juzgar por lo que anotó en el párrafo de sus Apuntes íntimos inmediatamente anterior al citado: «Quiero anotar algo, porque es raro, que Jesús suele darme oración cuando leo la prensa»
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10. Por su parte, Mons. Álvaro del Portillo ilustraba este hecho con el siguiente testimonio: «No dudo en afirmar que Dios le dio con creces el don de la contemplación infusa. He recordado cómo, muy frecuentemente, durante el desayuno, mientras ambos hojeábamos los periódicos, apenas nuestro Padre empezaba a leer, se quedaba absorto, inmerso en Dios; apoyaba su frente en la palma de la mano y dejaba de leer el periódico para hacer oración. Grande fue mi emoción cuando, después de su muerte, leí en sus Apuntes íntimos esta anotación de 1934, en que plasma con extrema sencillez su diálogo con el Señor: Oración: aunque yo no te la doy (...), me la haces sentir a deshora y, a veces, leyendo el periódico, he debido decirte: ¡déjame leer! —¡Qué bueno es mi Jesús! Y, en cambio, yo...»
Y, un poco más adelante, añadía: «El 17 de mayo de 1970 decía: Vamos a ser piadosos, a enseñar a los demás con nuestra vida a rezar, a convencer a la gente que hay que rezar. Nosotros debemos llevar todas las cosas a Dios en una continua oración. Ésta fue, en síntesis su vida: rezar constantemente, reconducir todo al Señor, logrando la plenitud de la contemplación en medio del mundo. Rezó hasta el último momento, hasta que el Señor le llamó a su lado»

1 comentario:

MEJORAM dijo...

Ves a que me refiero, por lo que veo eres afecto a Escrivá de Balaguer...
Sus escritos me gustan mucho sobre todo en Camino dice algo así como Saludos a los Santos... haciendo referencia a San Pablo y luego dice : "aprende a tratar a tus hermanos", sería muy triste que luego pusieras un blog en contra del Opus Dei, solo por que hay una pagina que se llama Gracias a Dios me salí del Opus Dei....en esta pagina dicen que el Archi reconocido Teólogo Hans Urs Von Baltasar tambien estaba en contra del Opus Dei ¡Que tonteria!, digo con el respeto que se merecen....
EL OPUS DEI busca la Santidad de sus miembros, GLORIA A DIOS!!!!!
Ojala todos fueran del Opus, no?