10.8.09

Iniciar el camino de la salvación:Tratamiento de choque

Los retiros carismáticos, es decir, del Espíritu Santo, del padre James Manjackal incluyen una dimensión de sanación física y otra espiritual. Son excelentes para aquellas personas que están en una vida de pecado y de gravísima desolación por su separación de Dios en sus vidas.
En España y en Europa está prácticamente ausente la dimensión salvadora en la predicación y el mensaje es muy débil desde los sacerdotes y grupos, al tratarse de un mensaje que en su mayoría se limita a una ética social, apenas suficiente para dar una "imagen aceptable" de la iglesia ante el mundo no creyente.
Pero el mundo no creyente sufre, a la vez no cree y suspira por Dios, los corazones suspiran por Dios, y la propia mente y la inclinación adictiva al pecado bloquea a las personas pra que no reciban la luz ni reformen sus vidas.
Si quieres iniciar el camino de la salvación y no encuentras vías, una de esas vías son los retiros del padre Manjackal. Y no es ésta una página dirigida por él,o su entorno, ni tiene relación siquiera con la renovación carismática.
Lo básico para salvarse ya en este mundo de las grandes calamidades es expuesto por el padre Manjackal. Lo primero de todo cuando se tiene rota la espina dorsal es un tratamiento de choque y la colocación de una prótesis que sujete firmemente por penosa que sea. Los retiros del padre Manjackal descubren a los asistentes que vienen rotos por la vida pero sobre todo por su adicción al pecado y su falta de voluntad para resistirlo, que todo en ellos puede cambiar: lo primero de todo es el arrepentimiento, la confesión y un plan de vida para lo sucesivo con sacramentos para no volver atrás.
Puede dejarse la droga, el alcohol, el tabaco, las adicciones al sexo, al juego, etc. por efecto de la conversión y la voluntad de que esté presente Cristo.
Quienes acuden y no conocen previamente pueden escandalizarse de varias cosas en los retiros, como son los cantos y bailes en la liturgia, la elevación de manos, la predicación dada en salón de actos y no en capillas o la celebración sobre altares improvisados no santificados. Pero esto puede dejarse a un lado y centrarse en el mensaje, incluso romperá cierta asociación entre rigorismo y fe tan normal entre nosotros.
Casi cada frase del padre Manjackal es un latigazo en el fondo y en la forma, gracias a lo cual las verdades de la fe en la iglesia católica pueden imponerse a la mente y al corazón. Esto también es necesario, porque hay una parte animal en nosotros que resiste y tanto como palabras necesitamos firmeza. La firmeza que se ha eliminado en la iglesia pero que los novatos necesitan. Los predicadores normalmente hablan acariciando y no suscitan ningún tipo de rechazo, y a menudo lo que hacen es predicar como si estuvieran en la reforma de los años sesenta contra el rigorismo, a la vez que eliminan de la agenda de la predicación todo elemento de salvación.
Es necesario finalmente señalar algunas mejoras posibles en los retiros fruto de un cierto desconocimiento por el propio padre Manjackal: un excesivo peso caricaturesco en la imagen de los españoles que aflora en sus discursos, fruto sin duda de una torpe imagen internacional (el Señor no se burlaba de los defectos de los judíos) pero sobre todo el desconocimiento de la importancia de María Santísima en la fe española, con más de 15 mil advocaciones España sigue siendo la tierra de María, e incluso los españoles mas pecadores la tienen en su conciencia, lo comprendan o no, porque Ella es la Madre. Un primer tratamiento de choque puede hacer comprensible un escaso tratamiento de la Virgen, pero no pueden hacerse planes a largo plazo de salud sin Ella, es más, se correría el peligro de que tras la salud recuperada y un inicio de vida religiosa, todo se quede luego, tras un primer tiempo de euforia, en una religiosidad farisea, rigorista, donde bajo capa de designio divino lo que existe es la dureza de cerviz; esta dureza es la que ha traido la deriva catastrófica en la iglesia y tras eso en los que debían haber sido bien regidos y enseñados.
El padre Manjackal sabe lo que es haber tenido una buena madre, una santa madre, quizá no es consciente de que no es ésta la experiencia de muchos por no haber tenido una madre así, quizá a él su madre humana le basta, pero no a la mayoría. Una fe a largo plazo con María confinada en una mera figura de acompañamiento lejano desactiva de hecho al Espíritu Santo, mejor dicho, lo contrista; surgirá sin duda el rigorismo en los movimientos porque tienen paternidad pero no maternidad. Imaginen una casa donde falta la madre, solo queda la disciplina del padre, el productivismo y la culpa.
El padre Manjackal recibio una herencia de los misioneros españoles, sin conocer a España, la idealizó, al saber solo de textos panegíricos. Quiere agradecer esa herencia predicando en España una nueva evangelización muy necesaria, porque el sacerdocio español se ha hundido y ya no llama a la salvación. Pero los misioneros españoles llevaron también una fe poco maternizada, a pesar de llevar a la Virgen y predicarla. Podemos imaginarnos la cuestión conociendo el caso de la Virgen de Guadalupe en Méjico, los misioneros llevaban fe y disciplina, el elemento a machamartillo necesario para el corsé temporal y espiritual, pero la catolicidad la implantó la misma Virgen María imponiendo, por así decirlo, su maternidad sobre los indiecitos, amedrentados por la superioridad y la distancia de los evangelizadores vinculados a los conquistadores. Los hombres roturan, los padres abren camino, luego con ellos pero inicialmente inspiradora no visible, viene la Virgen, y así, una vez abierto camino, queda expedito el paso para los hijos antes narcotizados y amedrentados que pueden correr a su regazo.

2 comentarios:

javier dijo...

Hola,
Me gustado mucho lo que ha escrito sobre los retiros P. Manjackal. Me gustaría matizar hacer algunas de us afirmaciones pues quizá podrían llegar a causar confusión.

El P. James siempre que es posible celebra la Santa Misa en iglesias. Se puede ver infinidad de fotos en su página web, celebrando en iglesias, basílicas, catedrales etc rodeado den sacerdotes, obispos, arzobispos... Hay veces como en este último retiro, que no fue posible utilizar la capilla del lugar (la necesitaba la parroquia para sus misas) y además toda la megafonía estaba instalada en el otro recinto. Tómase pues como un hecho puntual y obligado por la logística, no como la norma.

Con respecto a las "reprimendas" a los españoles creo que son cariñosas, como cuando un papá trata de corregir a su hijo, no creo que se puedan calificar como burla. Yo, que he asistido a casi todos los retiros del P. James en España, puedo decir que siempre suele terminar pidiendo perdón por si se ha pasado o ha dolido a alguien con sus comentarios. Esta vez no lo hizo, pero téngase en cuenta que tuvo que acabar un poco apresuradamente porque como fue evidente le falló al final la condición física teniendo que ser atendido médicamente.

Permítame afinar la afirmación de que Jesús no se burlaba de los judíos... basta leer Mateo 23, 23-33, para ver como incluso les llegó a llamar a algunos "raza de víboras", necios, ciegos... Se encolerizó al ver como los hombres habían convertido la religión judía en un negocio, Jn. 2:13-17 incluso volcando las mesas. Les llamó "ladrones" (Lc. 19:46) al final de Su ministerio al ver como éstos también engañaban a su prójimo.

Respecto a la Santísima Virgen, creó que la mencionó numerosas veces, incluso cuando se refirió a las "vitaminas" que recomendaba para el crecimiento espiritual. Recuerdo asimismo haberle oído recomendar el rezo diario y en familia del Santo Rosario. Como botón de la importancia de la Santísima Virgen baste abrir su sitio web. En absolutamente todas sus páginas figura como fondo de pantalla una imagen de la Santísima Virgen. ¡Ahí está siempre!

Marc Vincent dijo...

Poner paralelismos entre lo dicho por Jesús a sus oyentes judíos y la referencia a los defectos de los españoles hecha por el sacerdote, es algo que con seguridad el padre Manjackal no autorizaría.
Por otro lado, la mención a María o poner sus imágenes no basta, e incluso rezar el rosario (lo que es del todo necesario desde luego); en realidad hay un rechazo a toda iniciativa de María en la historia que vivimos. Ese es el problema. Pero sin Ella es seguro el rigorismo y la alienación organizacional de los llamados.
No hay más que ver la evolución de la iglesia en los últimos tiempos, un nominalismo mariano la ha presidido y a la vez una negación fáctica de su maternidad histórica, han conducido a una iglesia humana que se ha querido librar de su propio rigorismo por vías todavía peores que las que tenía.
Los carismas se pueden multiplicar, todo eso es bueno, pero desde luego resulta muy extraño un carismatismo tan alejado de la vivencia de la maternidad espiritual.
En último término, accedemos a Jesús, lo forzamos a caminar con nosotros, a darnos sus dones y El camina como cordero silencioso en ese vía crucis al que lo forzamos. Hasta que llegado un punto, tras quizá bastantes años, en reproducción del éxodo judío sin duda, ha de hacernos ver que hay que regresar a casa, donde está la Mamá.
Caminen, abran rutas, desbrocen caminos, pero sepan que tienen que volver a casa más tarde o más temprano para entrar en la tierra prometida.