9.7.10

Fenómeno ovni visto desde una inspiración católica

Es difícil pronunciarse sobre el fenómeno ovni con argumentos sin posibilidad de réplica. Nuestro modo de entender es limitado, y si nos engañamos incluso en lo material, no digamos en lo que está más allá, en lo preternatural.
Una primera visión del fenómeno debe atender a que si bien puede haber supercherías, hay ya muchas personas que manifiestan contactos y visiones. No basta tampoco la explicación sociológica, el contagio de la opinión imaginativa.
El fenómeno ovni, que además va in crescendo y lo seguirá haciendo, parece ser una manifestación de seres de otro mundo -no necesariamente residentes en las estrellas y viajeros en el espacio- que para nuestra época han elegido el formato visionario de las naves espaciales. Bajo esta perspectiva y con el conocimiento que nos da el telescopio Hubble sobre las inmensidades espaciales, se hacen creíbles los que avistan ovnis, aunque en realidad sus percepciones se ajustan a la materialidad según nuestros sentidos.
La fenomenología ovni parece incluir seres malignos y seres benignos. El folklore ya había distinguido un tipo de seres híbridos entre lo bueno y lo malo, capaces de ayudar a los hombres y capaces de enfurecerse contra él, si bien desde nuestra limitación es difícil a priori distinguir entre seres buenos, malos o híbridos. Es más, para un ser de éstos, es fácil disfrazarse de ángel de luz, que si puede engañar a alguien versado en devoción, incluso a santos, no digamos nada a un mortal común despistado por la vida.
SIN EDITAR

La inmensa mayoría de los uqe tienen avistamientos y menos de los llamados contactados no parecen ser católicos, o al menos no se ha difundido un solo caso de persona con devoción que haya tenido una aparición ovni, aunque sí visiones a distancia junto con otras personas no practicantes.
La recomendación es que si una persona católica recibe una visita de este orden haga discernimiento de espíritus, como se ha recomendado siempre sobre apariciones, y que pida al espíritu se sume a la bendición a Dios, y a la Virgen. Si lleva un rosario consigo -siempre habría que llevar uno- lo mostrará y verá la reacción del espíritu.
Pero claro, una persona sin horizonte sobrenatural se queda sin saber qué hacer e incluso a merced del espíritu, y peor aún puede envanecerse, y pensar que él es un elegido de los espíritus superiores, o hermanos mayores como algunos les llaman.
Revistas y programas de televisión tratan del fenómeno ovni junto con crímenes y episodios espeluznantes de todo orden, así como con apariciones marianas. También los adivinos suelen mezclar imágenes demoníacas y sagradas en sus aposentos adivinatorios. Es un método ideal para desacreditar lo bueno mediante lo malo. Revistas y programas de televisión lo meten todo en el mismo saco, con el fin consciente o no de desacreditar y confundir; es normal, ya que no pueden y no quieren reconocer al Dios autorevelado (aquí sí que tienen muchos misterios que no les interesan), coincidiendo en esto justamente con los cientistas racionalistas a los que denostan o se denostan mutuamente. No se puede estar a mezclar lo siniestro y lo santo impunemente, por eso se convierten en emisarios infernales lo sepan o no lo sepan. El que no reconoce al Señor verdadero del universo no se queda en tierra de nadie, no hay tierra de nadie, lo que no es ocupado por el verdadero Dios lo deben ocupar los seres infernales.
Ahora bien, todos tenemos un tiempo, todos a menudo mezclamos el culto a Dios y el culto al hombre, pero hay que ascender (eso sí que es viaje astral) y ayudarnos a nosotros mismos siguiendo el camino de purificación, cumpliendo la ley divina, los diez mandamientos. Y con los sacramentos ya entonces disfrutamos de la presencia viva del mismísimo Dios en su Hijo Jesús.
Pero todo este fenómeno debe tener una finalidad, vemos cómo va transformando sus expresiones, por ejemplo, ya no se ven platillos sino luces y se habla del paso de encuentros en la tercera fase a los de la cuarta fase, que es francamente ya una invasión, o sea cada vez una mayor penetración en las conciencias y en los cuerpos. Es lógico, por los pecados de la humanidad, se ha dado siempre licencia a los demonios y ésta vez van a por todas, (aunque no signifique el fin del mundo que es para mucho más adelante), no hay también más que ver que la presencia demoníaca es cada vez más presente en la literatura, música y cine popular, siempre bajo forma de extraterrestres o bien sin tapujos. Se trata de que nos familiaricemos cada vez más con los monstruos, que nos hagamos como ellos ya en este mundo, que los hagamos nuestros dioses y que nos conviertan en sus esclavos a perpetuidad ya desde este mundo, o sea, ni más ni menos a como lo hemos sabido siempre, pero ahora con un lujo de medios atronador.
Ninguna invitación a acompañarlos en sus apariciones debiera ser entendida en buena lógica sobrenatural, porque se entra en sus naves y no se sabe donde llevarán al individuo. O bien, se sabe cómo se entra pero no cómo se sale, tras los supuestos experimentos que hacen en los cuerpos.
Cruz, rosario, comunión, confesión, o expónganse a lo peor. Lo positivo del fenómeno ovni va a ser ésto, que nos pone ya en este mundo ante la evidencia de que hay más seres, que la frontera entre los mundos es tenue, y que lo demoníaco es la alternativa a la vida inconsciente y sin reconocimiento del amor divino y la práctica de sus leyes. Y algún día al final de la era de los días malos en el orden sobrenatural, (cuando menos se lo espere se trata de la preparación de la humanidad para ser transportada por los espíritus), los buenos que queden llevados a la nueva tierra y los malos que serán muchísimos más, trasladados a las prisiones infernales. Esto para ser visto en nuestro mundo y con nuestra actual percepción materializada, aunque es cada día -sin esperar más- cuando esto lo descubren como experiencia propia los miles y miles que marchan todos los días de este mundo. Pero tanto se ha desafiado a Dios, sin creerle a El ni a sus enviados ni a sus escritos, sosteniendo la prepotencia de que la invisibilidad demostraría su inexistencia, que es en el terreno de la misma materialidad donde los humanos han de ver lo hasta ahora reservado al paso de la gran frontera de la muerte.
Enhanced by Zemanta

No hay comentarios: