27.7.10

Misionero del Sagrado Corazón en los orígenes

El antiguo misionero tuvo el honor de ser ayudado por el hoy beato padre Bernardo de Hoyos, en el siglo XVIII, el gran apóstol del Corazón de Jesús para España e Hispanoamérica. (Mezclamos texto del biógrafo del padre Hoyos y del comentarista moderno de aquella biografía)

Hallábase cierto Misionero de una Orden religiosa empleado en su apostólico ministerio en una provincia muy distante de Castilla la Vieja, donde vivía Bernardo de Hoyos. Hacía singular fruto en la conversión de innumerables pecadores; volando la fama de sus Misiones por toda España y gran parte de Europa.

Siendo tan abierta la guerra que este Misionero hacía al vicio y al pecado, era indubitable que todo el Infierno se había de poner en armas contra sus Misiones. Vio Bernardo este furor desencadenado del Abismo, y profetizó a la letra muchos de los sucesos y trabajos que tuvo el Misionero. La visión profética del joven, copiada aquí, dará claros indicios de su espíritu ilustrado con noticias precursoras de los sucesos. Dice así:

“El día 27 de Mayo, bien descuidado oí una voz interior, que me mandaba orar instantemente por N. P. porque los demonios, furiosos por las muchas almas que les quitaba, trazaban su ruina. Yo, movido de superior impulso, me volví a las huestes infernales y en el nombre del Altísimo les mandé cesasen de la batería que querían asestar y que bajasen precipitados a los calabozos infernales; y obedecieron entre furor y rabia al pronunciar yo el nombre del Señor, y al imperio de San Miguel, que les reprimía.

El día 31 del mismo mes, entendí más individualmente el caso, que me tenía sorprendido por ignorar a qué se dirigía. Este día me mostró el Señor una gran multitud de demonios presididos de Lucifer, entre los cuales se consultaba el medio de perder a N. P. o, a lo menos, de impedir los progresos que temen en la salvación de las almas.

Propusiéronse, no sin despecho de aquella canalla diabólica, las glorias y maravillas que Dios obra por su Reverencia y receláronse las futuras. Hubo varios pareceres; unos se inclinaban a hacer el tiro por la vanidad; otros por la sensualidad; otros por los hombres; otros por otros caminos, que no se aprobaron por los inconvenientes que de parte de nuestro buen Padre, asistido de la divina Gracia, habían (de) hallar para su intento, y aun por entonces no se aprobaban éstos.

Eran tan aferrados a su parecer los del consejo, que aun parece no se daban por satisfechos hasta ver si se frustraban sus pareceres. Dos fueron los que se aprobaron: el uno bien sutil, y es procurar impedir a N. P. las determinaciones gloriosas con velo de imprudencia, y empezar a estrecharle con los dictámenes de la prudencia humana para que, paliada de este modo la tentación, no se logren algunas determinaciones de la gloria de Dios y después, abierta esta brecha, se lograra mejor el intento.

Este atentado es más astuto de lo que parece por ser tan necesaria la prudencia en los que tratan almas; por ser tan fácil declinar de aquel punto indivisible, cuyos extremos son viciosos y casi inevitables a la luz natural. El segundo fue más arriesgado, y es alterar las causas naturales para quitar a su Reverencia la salud y la vida.

Este fue en suma el conciliábulo de los demonios, que me desconsoló algún tanto, hasta que encontré con San Miguel que me animó y dijo no me admirase, que esto cada día lo hacen los demonios en fuerza de lo que sienten el bien de las almas.

Que en lo de la salud no lograrían su intento, porque ya corre por la Providencia extraordinaria, y que ya hubieran logrado su intento si no fuera así; que en el otro lazo era más fácil algún desliz, pero que estuviese cierto que jamás permitiría el Señor a los demonios más de lo que fuese para confusión suya, y que el mismo Arcángel por cuya cuenta corre la Misión de N. P. N. por recomendación del Señor, le asistirá y defenderá en esto y en todo; y que cuando el Señor llevare para sí a su Reverencia no será más que efecto de su voluntad intentiva”.

Este N.P al que se refería el padre Hoyos era el P. Pedro de Calatayud, misionero popular jesuita, recorrió toda España y parte de Portugal dando “misiones” al pueblo sencillo. Con un celo ardiente estuvo en su trabajo apostólico durante cuarenta años. En el año 1728 fue destinado a las “misiones populares”, a las que dedicó todos sus esfuerzos hasta la expulsión de la Compañía en 1767. Como gran misionero popular que fue, siguió en líneas generales el método iniciado por el P. Jerónimo López en el siglo XVII, pero lo desarrolló de manera original. El centro de la misión lo formaban los sermones sobre las verdades básicas y las instrucciones catequéticas, dirigidas a lograr una confesión general, como inicio ce la reforma de vida individual. Varias ceremonias, que describe en su obra Misiones y Sermones, mantenían durante la misión un clima de fuerte tensión emocional: procesiones de penitencia, reparación por las blasfemias, perdón de las ofensas y “asalto general” o acto de contrición. Con todo esto, lograba éxitos resonantes. Paralela a la acción misionera fue su actividad de retiros al clero para hacer duradero el fruto de las misiones y la creación de Cofradías del Sagrado Corazón. Contrastaba el entusiasmo popular con la oposición que encontró entre el clero ilustrado y las autoridades cívicas, explicable en parte por las ideas jansenistas y regalistas de éstos, y en parte también por las limitaciones del P. Calatayud. Sensible a la decadencia general, buscaba el remedio en la reforma individual, pero una visión pesimista del hombre le llevaba a reducir prácticamente la vida espiritual a una estrategia contra las continuas asechanzas del mal. Acertó en ver las causas de la decadencia cristiana en el abandono e ignorancia del pueblo, y arbitró medios para erradicarla. Pero dominaba de tal modo en su imagen de la vida y destinos cristianos el fin último del hombre, que le impedía concebir una visión dinámica de la vida individual y de la sociedad, tal como se diseñaba en el pensamiento de los ilustrados. Temperamento exaltado, creía fácilmente en lo maravilloso y se dejaba arrastrar a la polémica. Guiado y exhortado por Bernardo de Hoyos y Agustín de Cardaveraz, promovió la devoción al Corazón de Jesús. En la correspondencia que se cruzan se palpa una intensa vida interior. Pese a su intensa actividad pastoral, dejó una extensísima obra escrita.”
Pedro de Calatayud, el misionero popular más célebre de la Provincia de Castilla en el siglo XVIII conoció a Hoyos, siendo éste novicio, y luego siendo ya Bernardo teólogo en San Ambrosio de Valladolid y apóstol del Corazón de Jesús, se lo ganó completamente para su gran Causa. Al concluir sus famosas “misiones” hablaba de esta devoción y fundaba en los lugares que misionaba las “cofradías del Sagrado Corazón” que, de una u otra forma, han llegado a nuestros días y siguen en vigor.
El P. Calatayud tuvo que sufrir no pocas contradicciones, sobre todo por una parte del clero y también de algunos Superiores jesuitas, que juzgaban algunas actuaciones un tanto exageradas y aun teatrales en ocasiones. Se le acusó de predicar falsa doctrina, de exagerar los actos de penitencia y de otros puntos no menos sensibles para un misionero popular, que había creado un “estilo misionero” realmente fructífero. Hay que reconocer que, a veces, el buen P. Calatayud, ardiente y fogoso como era, se pasaba un tanto; pero quizás nadie como él conoció mejor el corazón del pueblo y de las masas, a las que supo llegar como ningún otro misionero de la época. Parece ser que el Hermano Hoyos le envió la famosa visión del infierno -referida al principio- para que la leyese desde el púlpito en sus misiones, pensando que su lectura haría bien a los demás. “El P. Villafañe (que era el Provincial) no debía ser muy partidario de que se enviasen tales escritos para ser proclamados desde el púlpito. Ya había reprendido, o intentado reprender a Cardaveraz por algo parecido...También el Padre Cardaveraz había escrito cosas para que el P. Calatayud las usase en sus sermones. Más aún, el mismo Calatayud se las había pedido pero "El P. Provincial me dijo que no le parecía bien por el momento". Cardaveraz no acababa de ver claro si debía seguir haciéndolo, pues si su celo por las almas le impulsaba al sí, su salud y el tiempo sustraído al estudio le inclinaba al no. El Provincial lo dejó a la discreción de Cardaveraz, del cual parece que se fiaba completamente.

Nota de actualización: Este post se publicó originalmente para mostrar una cierta relación entre aquel misionero y el actual P. James Manjackal, con el título de "Prohibición al P. Manjackal en diócesis españolas" y que fue superada tras el visto bueno del arzobispo de Valladolid para un nuevo retiro, en marzo de 2012.

El padre James Manjackal es de origen hindú, misionero de san Francisco de Sales, del católico estado de Kerala, concentra a miles de personas en sus retiros en varios países (donde menos asisten es en España). Son numerosas las conversiones, en sus retiros de gran choque espiritual, muy centrados en Jesucristo y también con numerosas sanaciones físicas y psíquicas en su haber. Tiene los estigmas de la Pasión al menos en sus manos, que se abren en el momento de la consagración de la misa y que este padre lleva con gran discreción. Entre las causas de la enemistad encontrada en la jerarquía española están sus comentarios a que España es el peor país del mundo en decadencia espiritual (poniendo en entredicho por tanto a los que serían responsables naturales, los obispos), la animadversión en parte de la audiencia española por las críticas reiteradas en sus retiros sobre los defectos de los españoles, como charlatanería y pérdida de tiempo, también están sus momentos de imposición de manos en el Espíritu Santo, con gracias tumbativas, y además de esto curiosamente la hostilidad hacia las manifestaciones marianas, aprendida de la antigua espiritualidad española llegada a su tierra de la India, pero también procedente de la común hostilidad en este punto del pentecostalismo o renovación carismática.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos dias
Yo he asitido hace años a un retiro del padre James en Getafe en Madrid, y me gusto, no vi, en lo que decia nada heretico, pero si vi cosas novedosas, y dichas con valenctia, sobre los peligros de la new ege, de la homeopatia, del yoga, que gracias a lo predicado por él, te ponen en guardia sobre muchos peligros que normalmente no vemos.
Y si que me llama la atencion el tema de que se le prohiban sus predicaciones en algunas diocesis, de España.
Siempre he pensado que para hacer esto de prohibir, se deben decir, cosas, realmente fuerte heregias, o doctirnas contrarias a las de la iglesia.
Y que yo sepa ninguno de sus detractores, ni los que le tiene ganas, han sido capaces de decir o publicar nada de lo dice el padre James, con lo que eso da que pensar, claro que quedaria la cuestion de que es posible que si que sus predicacion en los retiros sean impecables, pero que tal vez alguien dijera que lleva una vida personal de escandalo, pero entonces habria que darse cuenta que el padre James, no es un guerrillero solitario, pertenece a la iglesia catolica, y por lo tanto tiene una gerarquia, tiene unos superiores, y un obispo, entonces el paso logico de los detractores (obispos, etc)que le prohiben hacer los retiros en sus diocesis serian, informar de los supuestos hechos graves (pues impiden el predicar en otras diocesis, tiene que ser por algo grave), seria informar al superior u obispo del padre James, para que investige el caso, y se pueda corregir lo que sea, ademas de esta forma al formular una acusacion al padre James, al menos se le daria la posibilidad de defenderse, de presentar pruebas de su inocencia (creo que es lo minimo, para que exista algo de justicia), pues si no se formulan acusacion alguna y solo se prohibe, la indefension es total.
Parece que en estos tiempos modernos, es increible que se comporten la gente de esta forma medieval, en la que no te puedes defender si hay algo malo, pues luz y taquigrafos, y que salga la verdad a relucir, y apasar pagina, pero la acusacion por lo bajinis, ni el corporativismo (entre obispos, etc) que como fulanito lo veto en su diocesis y yo soy amigo suyo, pues yo tambien lo veto, por favor un poco de valentia de coraje, si hay algo que salga a la luz (que no tiene por que ser salir en la prensa, se puede hacer discretamente, hablando con su obispo) y si se descubre que no habia nada, pues a rectificar que segun dicen es de sabios, y ha levantar la sombra de la duda sobre el buen nombre de ese sacerdorte (pues sino queda manchado por la sombra de la duda).
No se si estoy muy acertado en mi exposicion, pero es lo que pienso despues de reflexionar friamente, y buscando el bien comun.
Pablo Cardona (Valencia).

Marc Vincent dijo...

Me parecen muy correctas sus apreciaciones. No es que se haya dado una prohibición expresa de sello y membrete, sino más bien ha sido un Non placet desde el arzobispado de Valencia, parece que a partir de denuncias por motivos económicos pero no de tipo penal, que eso no se ventila afortunadamente, sino de denuncias de tipo económico moral, fuera de todo pleito legal, en realidad de quejas hechas por personas muy influyentes en los más altos niveles de jerarquías españolas. Parece que todo es fruto de algún resentimiento en personas poderosas a las que la jerarquía debe escuchar. Además parece que se han empezado a poner en marcha prohibiciones a predicadores extranjeros ya en otros países, como en Croacia, donde el padre James había llegado a reunir para un solo retiro a 40 mil personas.
El padre James tiene en su haber lo más importante en el apostolado: conversiones y también curaciones, todo ello con dones del Espíritu Santo.
Se le escapan apreciaciones inconvenientes con seguridad en sus retiros y no acaba de entender la primacía mariana en España, aunque esto les ocurre a muchísimos de aquí. Pero todo esto no puede ser óbice para que se obstaculice su apostolado. Y luego las oposiciones deben ser claras y fundadas, o si no se vuelven contra el que las emplea, resultando el descrédito de la jerarquía.

Anónimo dijo...

Conozco muy de cerca al P James ya que he sufrido la cancelación de alguno de sus retiros. Algunos Curas de la conferencia episcopal, como Fidel de Madrid, parecen están mas enamorados del poder que de ayudar a su propia iglesia. Por culpa de unos pocos, ponen de espalda a D.Carlos Osoro que revoca un permiso concedido.

Anónimo dijo...

Hola,

He asistido a varios retiros del P. James en España. No estoy de acuerdo en sus apreciaciones sobre el "marianismo" del P. James y España. Me acuerdo por ejemplo en un retiro en 2002 en el Colegio Menesiano de Madrid en el que ofreció todo el retiro que comenzó un 12 de Octubre a la Virgen del Pilar teniendo una bella disertación sobre la Virgen María. Creo que la Renovación Carismática todavía sigue vendiendo las cintas de aquel retiro, así pues, podría si quiere escuchar lo que digo.
Por lo demás le felicito por su blog que me encanta.

Pepita Romo Garlito dijo...

Yo he hecho varios retiros con el Padre James Manjackal. En justicia, sólo puedo hablar bien de él.

Del primer retiro que hice, se me quedó especialmente grabado el momento en que me recibió en la sala. Yo iba con miedo; pero en seguida lo perdí, al mirar sus ojos oscuros, que rezumaban caridad. Esa bondad no es común. También me impresionó mucho su trabajo constante, sin descanso ni a la hora de la comida. Cómo puede resistir- me preguntaba-, sin que se le note, pues siempre está alegre y dinámico. No encuentro otra respuesta que una gracia especial del Señor, como la de la Madre Maravillas (Santa Maravillas de Jesús) para sus grandes penitencia, que no permitía a sus monjas.

Sin haberle comentado, al Padre, ninguna de mis dolencias, salí del Retiro sanada de la espalda ( un problema de hacía diez años). En el siguiente retiro, me sucedió lo mismo con mis oídos ( tenía que operarme, y me libré; acudí a un centro auditivo en el que me habían hecho pruebas con anterioridad, y se quedaron impresionados); de la miopía, también sané totalmente, comprobado por mi oculista.
Otra gracias: salí del primer retiro que hice con el Padre Manjackal, más dispuesta a trabajar por Cristo, sin quejarme, y no sé cómo pero en el mismo tiempo hago más.

El Padre James Manjackal centra su predicación en las Sagradas Escrituras, que hablan muy poco de la Virgen; pero él sí es mariano, y regala rosarios ( a un joven le regaló uno precioso de madera, y sé que lo guarda con cariño; a una señora que cumplió los años en el Retiro, le regaló otro como el del joven, y la vimos llorar de alegría). Su predicación está presidida por la imagen de la Virgen.
Soy muy mariana desde niña, y el cariño del Padre James a la Virgen, a la que llama Mamá, lo observé desde el principio ( mayo de 2007).

Agradezco al Padre James Manjackal sus predicaciones, en perfecta sintonía con la doctrina católica; su amor al Papa, a los Obispos y a los sacerdotes ( jamás una palabra en contra y sí a favor).
Un señor que no acostumbraba a ir a Misa, dado a hablar mal de los curas y amigo de temas de esoterismo, fue al Retiro porque un familiar suyo le habló de la sanación de mi espalda. Ahora no pierde la Misa ni un domingo, ama a la Iglesia y respeta a sus ministros, y se ha alejado de temas esotéricos.
Pepita Romo Garlito

Anónimo dijo...

Por favor , no he entendido muy bien cual es el problema que tiene el P. James en España. ¿De moral? ¿De no pobreza?
Me lo podrían explicar.
Gracias.
Esperanza.

Anónimo dijo...

el padre Manjackal me recuerda muchísimo al Santo Padre Pío. Su entrega en cada retiro es total y absoluta (aún estando enfermo). Ayuna, ora, recibe a cada persona (en sus ratos de descanso) con amor, paciencia y caridad... Dios se vale de este siervo grandemente y (después de su visita) en mi vida y en mi comunidad hemos visto la Mano de Dios obrar.