1.12.11

Apariciones de Heede (en la era nazi)


¿QUÉ HA PASADO EN HEEDE?

(Este artículo está tomado de un folleto publicado en finales de 1960)

A principios de los años cincuenta se informó de una serie de apariciones de
Nuestro Señor y Nuestra Señora en Heede, un pequeño pueblo del norte de Alemania.
    
Se informó que tuvieron más de un centenar de apariciones, y que sacerdotes prudentes enviados por el obispo para investigar los sucesos había hecho un informe favorable.
    
Algunas de las declaraciones hechas por Nuestro Señor y su Santísima Madre son de profundo interés para el mundo moderno.

    Pero ¿qué ha sucedido a Heede? Muy rara vez se oye de esto en estos días. Estas apariciones no han sido autentificadas por una comisión eclesiástica oficial. Tampoco han sido reprobadas. Esto significa que podemos creer, si queremos en la realidad de las apariciones, que libremente pueden ser discutidos por escrito como son, en muchos casos, con visto bueno.
    
Recientemente uno de nuestros corresponsales recibió una carta del párroco de Heede para dar información sobre el Santuario erigido allí.   Sin embargo antes de hacer referencia al contenido de esta carta se expondrá, muy brevemente, la historia de las apariciones con el fin de refrescar la memoria de nuestros lectores.


Una breve descripción de las Apariciones

    Cuando cuatro chicas informaron, el 1 de noviembre de 1937, que la Santísima Virgen se les apareció, se recibió la noticia en el pueblo con escepticismo predecible y / o diversión.
    
No fue hasta que las chicas mostraron un cambio radical en su modo de vida que los habitantes del pueblo comenzaron a preguntarse. Hasta entonces, entregadas a los placeres y las diversiones, las chicas cambiaron a la oración larga y ferviente, esperando con impaciencia la hora en que iban a ver la Visión Celestial.

   Sin embargo, el Pastor y la mayoría de los aldeanos se negaron a creer en las apariciones mucho tiempo, pero se ganó finalmente.
    
Una multitud llegó a Heede cuando las noticias se filtraron a las ciudades y pueblos circundantes. Pero Hitler gobernó Alemania en esos días y la Gestapo rápidamente pusieron fin a este "disparate supersticioso."

    Los niños fueron llevados a un manicomio y se prohibió las peregrinaciones. Después de unas semanas los niños fueron puestos en libertad pero se les prohibió acercarse al lugar de las Apariciones. Sin embargo, la Virgen se les apareció en otros lugares, como posteriormente hizo Nuestro Señor.

Los primeros niños vieron a la Virgen en el cementerio mientras se encontraban en su camino a la iglesia para obtener el "toties quoties" indulgencia para las pobres almas. Ella hablaba muy poco. El 5 de abril de 1939, uno de los niños preguntó a Nuestra Señora como ella deseaba que se le invocara.

"Como Reina del Universo y la Reina de las pobres almas", respondió la Virgen. También pidió que se invocara con la Letanía de Loreto (letanía lauretana).

El 3 de noviembre de 1940, los niños vieron a la Virgen por última vez. Nuestra Señora les dijo: "Sed buenos y resignados a la voluntad de Dios. Orad a menudo, especialmente el Rosario. Ahora, adiós, hijos míos, hasta que nos encontremos en el cielo."

El Mensaje

    El mensaje de Heede es muy similar a la de Fátima. Nuestra Señora parece haber dicho poco. Daba la impresión de las chicas con el Divino Niño en sus brazos, les sonreía y se contentaba con ellas embelesadas con la belleza de la presencia divina.
    
Cuando Nuestro Señor - como un hombre adulto - se aparecía a una de los videntes, Greta Gansforth, había una advertencia solemne y triste para darle.
    
"Los hombres no escuchan a mi Santísima Madre, cuando Ella se les apareció en Fátima y amonestó a hacer penitencia. Ahora vengo a última hora para advertir y amonestar a la humanidad! ¡Los tiempos son muy graves! Los hombres deben hacer penitencia, apartarse de sus pecados y rezar, rezar mucho para que la ira de Dios pueda ser mitigado! En particular, el Santo Rosario debe ser rezado con frecuencia! El Rosario es muy poderoso con Dios! placeres mundanos y diversiones deben ser restringidos"

    "Los hombres no escuchan mi voz, endurecen sus corazones, se resisten a mi gracia, no quieren tener nada que ver con Mi Misericordia, Mi Amor, Mis méritos; la humanidad es peor que antes del diluvio, la humanidad está sofocada el pecado. El odio y la codicia regla su corazón. Esta es la obra del Diablo. Viven en una gran oscuridad..."
    
"A través de las heridas que sangran ahora, la misericordia de nuevo obtendrá la victoria sobre la justicia. Mi alma fiel no debería estar dormida ahora, como los discípulos en el Monte de los Olivos. Se debe orar sin cesar y ganar todo lo que puedan por sí mismos y para los demás."

    
"Cosas tremendas en la preparación,.. Que será terrible como nunca antes desde la fundación del mundo, todos los que en estos tiempos gravemente han sufrido mucho son los mártires y son semilla de la nueva Iglesia que tuvieron el privilegio de participar en mi cautiverio, en Mi flagelación, en mi corona de espinas y mi camino de la cruz! "

    
"La Santísima Virgen María y todos los coros de los ángeles estarán activos durante los acontecimientos. El Infierno cree que está seguro de la cosecha, pero lo voy a arrebatar de ellos. Muchos ahora me maldicen, pero estos sufrimientos vendrán sobre la humanidad que se salvará por ellos... Muchos expiarán todo lo posible para los que me maldicen ahora ".

    
"Vendré con mi paz. Con unos pocos fieles, voy a construir mi Reino. Como un relámpago el Reino vendrá... Mucho más rápido que la humanidad se dará cuenta. Yo les daré una luz especial. Para algunos, esta luz será una bendición, porque sobre la oscuridad de los demás la luz vendrá como la estrella que mostraron el camino a los sabios, la humanidad experimentará mi amor y mi poder les mostraré mi justicia y mi misericordia Mis hijos queridos... la hora se acerca cada vez más. Orad sin cesar!"


Heede hoy (1960)

    La carta del pastor de Heede recibido recientemente por nuestro corresponsal, miles de peregrinos visitan cada año Heede, y rezan mucho toda la noche y una serie de curaciones milagrosas al parecer han tenido lugar. El santuario tienen una Oficina de Medicina como en Lourdes y Fátima, para decidir y determinar si las curaciones están más allá de la explicación natural.

    
La señorita Greta Gansforth ahora tiene 38 años y ha sufrido mucho durante los últimos 17 años. Ella hizo una ofrenda de sí misma como alma víctima y parece que Nuestro Señor ha aceptado su ofrenda.


Y el texto siguiente está tomado de la página "ultimostiempos.tripod", lo colocamos aquí aunque puede verse en su página original porque amplía la información y por su contenido conmovedor, y también debido a que la página no se actualiza desde hace mucho, en evitaciónd e que puediera perderse:


Durante un centenar de manifestaciones pidió con urgencia la Santísima Virgen "penitencia y oración". El día 5 de abril de 1938 indicó que deseaba la invocaran en las letanías con los títulos de "Reina del Universo" y "Reina de las Almas del Purgatorio". Finalmente, confió a cada uno de los niños un secreto que no debían confiar más que al Papa.
Este es el mensaje que les inspiró la Santísima Virgen:
"Donde la gente demuestre la mayor confianza en mí y se le enseñe que yo puedo hacer todo, allí prepararé la paz. Cuando todos reconozcan mi poder, vendrá la paz.

Yo soy la señal del Dios vivo. Pongo la señal en la frente de mis hijos. La estrella del infierno perseguirá mi señal, más mi señal prevalecerá sobre el infierno. Yo soy la poderosa mediadora de la gracia. Puesto que el mundo sólo encontrará misericordia del Padre Eterno por medio de la inmolación del Hijo, asimismo encontraréis la benevolencia del Hijo por mi mediación.

Se desconoce a Jesucristo porque se me desconoce a mí. El Padre Eterno derramó el cáliz de su cólera sobre las naciones por haber rechazado a su Hijo. El mundo se consagró a mi corazón inmaculado; pero la consagración misma aporta una responsabilidad terrible. Exijo al mundo respetar su consagración. Tened confianza sin límites en mi corazón inmaculado, reconoced que poseo influjo absoluto sobre mi Hijo. Sustituid vuestros corazones pecaminosos por mi corazón inmaculado, entonces yo seré quien atraerá el poder de Dios y el amor del Padre Eterno renovará la plenitud de Jesucristo en vosotros. Cumplid mi voluntad para que Cristo reine como rey de la paz.
El mundo tendrá que agotar hasta las heces el cáliz de la cólera divina por sus pecados innumerables, que ha herido al Sagrado Corazón de Jesús. El furor de la estrella del infierno sobrepasará en violencia y causará devastación terrible, porque ya sabe que su tiempo es corto y porque ya ha visto los muchos que se reúnen alrededor de mi señal. Sobre éstos no tiene poder, aunque matará los cuerpos de muchos, por estas inmolaciones hechas por mí, aumentará mi poder para conducir el resto de la hueste a la victoria. Algunos han aceptado ya la impresión de mi señal. Su número crecerá continuamente.
Pero quiero avisar a mis hijos para que no pierdan de vista que la cruz misma de estos días sangrientos es una gracia y deben dar al Padre Eterno gracias por esta cruz.
¡Rogad y sacrificaos por los pecadores! ¡Ofreceos vosotros mismos y vuestras obras al Padre Eterno por mi mediación y entregaos a mí sin reservas! ¡Rezad el Rosario! ¡No pidáis tanto por las cosas exteriores! Se trata de cosas más importantes en estos tiempos.
No esperéis milagros y prodigios. Trabajaré en secreto como poderosa medianera. Procuraré para vosotros la paz de corazón, si vosotros cumplís mi voluntad. Entonces Jesucristo reinará como rey de la paz sobre las naciones, haced de vuestra parte por dar a conocer esta, mi voluntad, por todo el mundo. Yo soy la poderosa medianera de la gracia. Es la voluntad del Padre Eterno que el mundo reconozca este encargo, dado a su esclava. La gente tiene que reconocerme como la esposa eterna del Espíritu Santo, la mediadora fiel de todas las gracias. Mi señal ya aparece, Dios lo quiere así.
Solamente mis hijos conocen esta señal, pues se revela en secreto y, por lo mismo, dan gloria al Eterno. Todavía no puedo manifestar mi poder al mundo en general. Aún tengo que mantenerme apartada con mis hijos. En secreto haré maravillas en las almas hasta llenar el número requerido de víctimas. De vosotros depende acortar el período de las tinieblas. Vuestras sangres y vuestros sacrificios destrozarán la imagen de la bestia. Entonces podré manifestarme a todo el mundo por la gloria del Todopoderoso. Elegid mi señal para que pronto pueda ser adorado y honrado Dios trino y uno. Rogad y ofreced sacrificios por medio de mí. Orad siempre. Rezad el Rosario. Haced vuestras peticiones al Padre por medio de mi corazón inmaculado; si son conducentes a su honor, él las concederá. En vuestras plegarias no pidáis cosas pasajeras, sino las gracias para las almas particulares, para vuestra comunidad, para las naciones, para que todos lleguen a amar y honrar al Divino Corazón. Guardad los sábados que se me han consagrado según mi deseo. Los apóstoles y los sacerdotes deben consagrarse a mí especialmente para que los grandes sacrificios demandados de ellos por Dios puedan, puestos en mis manos, aumentar en santidad y en valor. Traedme muchos sacrificios como ofrendas.
Ofreced vuestras preces a mí, como sacrificios. No seáis interesados con vosotros mismos. Estos tiempos requieren la demostración de honor al Eterno y la expiación. Si vosotros os aplicáis sin reserva, yo cuidaré del resto. Cruces pesadas como la mar pondré sobre mis hijos, porque los amo en mi Hijo inmolado. Os ruego estéis, prontos a llevar la cruz para que se alcance la paz.
Encomiendo a la gente con ahínco el cumplimiento de mis deseos prontamente, pues hoy y siempre el cumplimiento de mi voluntad es menester para la mayor honra y gloria de Dios.
El Padre Eterno amenaza con una desgracia terrible a todos los que rechazan su voluntad.
El anuncio de estas revelaciones debe hacerse, en primer lugar, al público en general. Sin embargo, la muchedumbre no les tomará en serio. Se les reservará para un grupo pequeño y dentro de este grupo solamente para los que disciernen cosas secretas. Obraré maravillas como nunca se han hecho, en las almas de aquel grupo pequeño, que empiece a hacer mi voluntad".
Estas manifestaciones sobrenaturales fueron rechazadas y negadas al principio hasta por los mismos padres de los niños y los sacerdotes de la comarca. Pero el estudio de los sucesos sin pasión, los efectos maravillosos de mejora y santificación espiritual de los jóvenes que intervinieron en ellos, obligaron a todos a mantenerse a la expectativa y no oponerse sistemáticamente a su posible sobrenaturalidad.
Mientras tanto sobrevino la guerra del 39-45 y la policía hitleriana, ante la excepción que producían estos sucesos y la afluencia del público, intervino prohibiendo aquellas reuniones e internando a los cuatro niños en la Casa Salud de Goetingen, de donde pronto salieron para sus casas, al demostrarse que se encontraban en perfecto estado de salud.
Las cuatro muchachas, ya unas mujercitas, tuvieron que incorporarse al ejército alemán para servicios sociales, como enfermeras y todo presagiaba que aquel incidente había terminado. Cuando de pronto en 1945 vuelve a hablarse otra vez de nuevas apariciones con la diferencia de que ahora era el mismo Jesucristo el que se presentaba. Entonces tuvo que intervenir el obispo de Osnabruk para conocer la verdad y evitar cualquier superchería. Nombró una comisión, formada por dos sacerdotes de su diócesis, más opuestos a los hechos, con la orden de que hicieran un informe e investigación veraz y exhaustiva.
He aquí algunos extremos de esta indagación: "Poseemos pruebas inequívocas e irrefutables acerca de la verdad de estas apariciones de Jesucristo. El párroco y el capellán que hicieron esta indagación están plenamente convencidos de la verdad de las apariciones, a pesar de su notoria oposición sistemática a las revelaciones y de su incredulidad y desconfianza referente a los hechos".
Una vez aprobados por la jerarquía diocesana han sido enviados a Roma para su estudio por la Congregación de Defenza de la Fe.
He aquí el mensaje de Jesucristo:
"La humanidad no ha escuchado a mi santa Madre, aparecida en Fátima para exhortar a hacer penitencia. Ahora vengo Yo mismo en esta última hora para amonestar al mundo.
Los tiempos son graves. Hagan, por fin, penitencia los hombres por sus pecados. Aléjense de todo corazón del mal y oren, oren mucho para que se aplaque la ira de Dios. Recen con frecuencia el Rosario, esa plegaria que tanto puede ante Dios. Menos diversiones y pasatiempos.
Estoy muy próximo. La tierra temblará... Será terrible. ¡Un juicio en pequeño! Pero vosotros no temáis. Yo estoy con vosotros. Os alegraréis y me lo agradeceréis. Los que esperan tienen mi ayuda, mi gracia y mi amor. Mas para los que no están en estado de gracia, será espantoso. Los ángeles de la justicia están ya diseminados por los cuatro puntos cardinales. Yo me daré a conocer al género humano. Todas las almas me reconocerán por su Dios. Faltan cinco minutos para las doce. ¡Yo vengo! ¡Estoy a las puertas! La humanidad se lamentará.
La obra del Espíritu Santo ha terminado. Mi amor ideó esta obra desde la creación del mundo. Los hombres no escuchan mi voz, endurecen su corazón, resisten a mi gracia, rehusan mi misericordia, mi amor y mis méritos. La humanidad es peor que antes del diluvio. Agoniza en la ciénaga del pecado. El odio y la codicia guían sus corazones. Todo esto es obra de Satanás.
El mundo yace en densas tinieblas. Esta generación merecía ser aniquilada, pero solamente mirando a los justos dejaré que triunfe mi misericordia.
Las copas de la ira de Dios están ya derramadas sobre las naciones. Pero los ángeles de la paz no tardarán en descender sobre la tierra. Quiero curar y salvar. Por las heridas que ahora sangran, la misericordia vencerá a la justicia. Pero no duerman mis fieles, como los discípulos en el Huerto de los Olivos. Antes lleguen constantemente al tesoro de mis méritos y satisfacciones para sí y para los demás. Se preparan cosas grandiosas.
Lo que ocurrirá será terrible como jamás se vio desde los principios del mundo. Vengo Yo mismo y manifestare mi voluntad.
Todos los que han sufrido tanto en estos últimos tiempos son mártires y forman la semilla de la nueva Iglesia. Ellos tuvieron el privilegio de participar en mi prisión, en mis azotes, en mi corona de espinas y en el camino de la cruz. ¡Hija mía, vengo pronto, muy pronto! Lo que sucederá dentro de poco superará en gran manera a cuanto hasta aquí ha sucedido.
La Santísima Virgen María, y los coros de los ángeles intervendrán en todos estos acontecimientos. El infierno se cree ahora seguro de su victoria, pero Yo se la arrebataré de las manos.
Muchos me blasfeman ahora, pero Yo permitiré que lluevan sobre el mundo desventuras, pues de este modo se salvarán muchos. Bienaventurados aquellos que lo sufren todo por aquellos que me ofenden. Yo vengo y conmigo vendrá la paz. Con un pequeño número de elegidos edificaré mi reino. Este vendrá como el relámpago, repentinamente... más pronto de lo que se piensa.
Haré resplandecer mi luz, luz que para unos será bendición y para otros tinieblas. Luz que será como la estrella que guió a los Magos.
La humanidad reconocerá mi poder y Yo les mostraré mi justicia y mi misericordia.
Mis queridos hijitos; la hora se aproxima más y más. Rogad incansablemente y no seréis confundidos. Yo reúno a mis elegidos. Convergerán al mismo tiempo desde todas las partes del mundo y me glorificarán.
¡Yo vengo! Bienaventurados los que están preparados. Bienaventurados los que me escuchan".

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