18.3.12

Carta de Conchita, siendo niña vidente de Garabandal, narrando aparición de la Virgen


Ver también:
Fin de pontificado, futuro de la iglesia
Remedios naturales y sobrenaturales dados por la mística Marie Julie Jahenny
El Papa seguirá siendo papa emérito, pero papa.
Meteoritos como signo de los tiempos


Reproducción de una carta de Conchita al Rev. P. Gustavo Morelos (México), en que le anuncia haber tenido una locución (8-XI-65). Que tendrá una aparición en los Pinos (13, sábado); y que le dará a la Sma. Virgen a besar un objeto diciéndole que será para el Padre Morelos.


¡AVE MARIA!
    S. S. de Garabandal, 8 de Noviembre de 1965. Rvdo. y querido Padre Morelos:
    Ya vé, sin recibir contestación suya le vuelvo a escribir y es para decirle que he tenido una locución de la Virgen y me ha dicho:

    "El sábado ven a los Pinos y allí me verás y me traes muchos objetos religiosos y yo todos los besaré, para que tú los repartas y Mi Hijo por mediación de ellos haga prodigios".
    Ya le daré a Ud. de los besados. Cuando le dé el que a Ud. le voy a dar, le voy a decir a Nuestra Madre que es para el P. Morelos.
    Ya terminé el diario pero después voy a empezar otro.
    Pida muchísimo por mí para que me vaya muy pronto al convento y sea buena.

En union de Oraciones
Firmado: Conchita González

    A continuación carta de Conchita al Rev. P. Morelos en que le relata cómo fue su aparición:

    "El sábado, día 13 de Noviembre, tenía anunciado por la Virgen, en una locución que recibí en la Iglesia, que la vería en los Pinos: especial aparición para besar objetos religiosos y repartirlos después, ya que tienen gran importancia.
    Yo estaba con grandes deseos de quellegase ese día, para volver a ver a quien ha sembrado en mí la felicidad de Dios: a la Virgen con el Niño Jesús en sus brazos.
    Estaba lloviendo, pero a mí no me importó. Subí a Los Pinos y llevaba conmigo muchos rosarios que hacía poco me los habían regalado para repartirlos, y yo, como me había dicho la Virgen en la locución, los llevé para que los besara.
    Subiendo sola a los Pinos iba diciéndome, como muy arrepentida de mis defectos, que yo no caería más en éllos, porque me daba apuro presentarme delante de la Madre de Dios sin quitarlos.
    Cuando llegué a Los Pinos empecé a sacar los rosarios que llevaba y estándolos sacando, oí una voz muy dulce, la de la Virgen, que se distingue entre todas, y me llamaba por mi nombre. Yo le he contestado: "¿qué . . .?" Y en ese momento la he visto, con el Niño Jesús en brazos. Venía vestida como siempre y muy sonriente.
    Yo le he dicho:
    —"Ya he venido a traerte los rosarios para que los beses".

    Y Ella me ha dicho:
    —"YA LO VEO".

    Yo traía masticando un chicle, pero cuando la estaba viendo dejé de masticarlo y lo he puesto en una muela. Y Ella se conoce que ha notado que lo traía y me ha dicho:
    —"CONCHITA, ¿PORQUE NO DEJAS TU CHICLE Y LO OFRECES COMO UN SACRIFICIO POR LA GLORIA DE MI HIJO?"

    Y yo con vergüenza, me lo he sacado y tirado en el suelo. Después me ha dicho:
    —"TE ACUERDAS DE LO QUE TE DIJE EL DIA DE TU SANTO DE QUE SUFRIRIAS MUCHO EN LA TIERRA?
.. PUES TE LO VUELVO A DECIR. TEN CONFIANZA EN NOSOTROS Y LO OFRECERAS CON GUSTO A NUESTROS CORAZONES, POR EL BIEN DE TUS HERMANOS, PORQUE ASI ESTARAS MAS UNIDA A NOSOTROS".

    Yo le he dicho:
    —"Qué indigna soy, oh Madre nuestra, de tantas Gracias recibidas por Vos y todavía venir hoy a mí para sobrellevar la pequeña cruz que ahora tengo".

    Ella me ha dicho:
    —CONCHITA, NO VENGO SOLO POR TI, SINO QUE VENGO POR TODOS MIS HIJOS, CON EL DESEO DE ACERCARLOS A NUESTROS CORAZONES".

    Y me ha pedido:
    —"DAME, PARA QUE PUEDA BESAR TODO LO QUE TRAES".

    Y se lo he dado todo.
    Llevaba conmigo una Cruz y la ha besado y después me ha dicho:
    —"PASALA POR LAS MANOS DEL NIÑO JESUS". Y yo lo he hecho y El no ha dicho nada. Yo le he dicho:
    —"Esta Cruz la llevaré conmigo al convento", pero no me ha dicho nada
 Este silencio persistente de la Santísima Virgen a la pregunta de Conchita sobre su vocación religiosa, así como las palabras muy claras de Nuestro Señor en la locución del 13 de Febrero de 1966, son una prueba de que Dios la tiene reservada para una vocación muy especial en el mundo.
 Después de besarlos me ha dicho:
    —"MI HIJO POR MEDIO DE ESTE BESO QUE YO HE DADO AQUI, HARA PRODIGIOS. REPARTELOS A LOS DEMAS"...
    —"Claro, yo así lo haré".
    Después de esto me ha pedido le diga las peticiones para los demás, que me habían encomendado. Y yo se las he hecho
Conchita y las otras niñas han dicho con frecuencia, que durante los éxtasis, la mirada de la Santísima Virgen se dirigía tambien hacia los asistentes, deteniéndose algunas veces más largo tiempo sobre alguno u otro. Y con satisfación de Madre decía: "Todos éstos son mis hijos".
Y me ha dicho:
    —DIME CONCHITA, DIME COSAS DE MIS HIJOS; A TODOS LOS TENGO BAJO MI MANTO. YO LE HE DICHO:
    —ES MUY PEQUEÑO, NO CABEMOS TODOS.
    ELLA SE HA SONREIDO.
    —"SABES, CONCHITA, PORQUE NO HE VENIDO YO EL 18 DE JUNIO A DARTE EL MENSAJE PARA EL MUNDO ...? PORQUE ME DABA PENA DECIROSLO YO, PERO OS LO TENGO QUE DECIR PARA BIEN VUESTRO Y GLORIA DE DIOS SI LO CUMPLIS. OS QUIERO MUCHO Y DESEO VUESTRA SALVACION PARA REUNIROS EN TORNO DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO. ¿VERDAD, CONCHITA, QUE TU ME RESPONDERAS?"
    Y yo le he dicho:
    "Si estuviese siempre viéndote, sí, pero si no, no lo sé, porque soy muy mala . . ."
    —"TU PON DE TU PARTE TODO Y NOSOTROS TE AYUDAREMOS, COMO TAMBIEN A MIS HIJAS, LOLY, JACINTA Y MARICRUZ ..."
    Ha estado muy poco, también me dijo:
    —"SERA LA ULTIMA VEZ QUE ME VEAS AQUI, PERO ESTARE SIEMPRE CONTIGO Y CON TODOS MIS HIJOS".
    Después añadió:
    —"CONCHITA, ¿POR QUE NO VAS A MENUDO A VISITAR A MI HIJO AL SANTISIMO? ¿POR QUE TE DEJAS LLEVAR POR LA PEREZA, NO YENDO A VISITARLE CUANDO OS ESTA ESPERANDO DE DIA Y DE NOCHE?"
    Como ya he escrito estaba lloviendo mucho y la Virgen y el Niño Jesús no se mojaban nada. Yo, cuando los estaba viendo no me daba cuenta de que llovía, pero cuando dejé de verlos estaba mojada.
    Yo le he dicho:
    —"¡Ay qué feliz soy cuando os veo! ¿Por qué no me llevas contigo ahora?" Y me ha contestado:
    —"ACUERDATE DE LO QUE TE DIJE EL DIA DE TU SANTO ... AL PRESENTARTE DELANTE DE DIOS TIENES QUE MOSTRARLE TUS MANOS LLENAS DE OBRAS HECHAS POR TI EN FAVOR DE TUS HERMANOS Y PARA GLORIA DE DIOS Y AHORA LAS TIENES VACIAS".
    Y nada más. Se ha pasado ese feliz rato que he pasado con mi Mamá del Cielo y mi mejor Amiga, y con el Niño Jesús. Los he dejado de ver pero no de sentirlos.
    De nuevo han sembrado en mi ánimo una paz y una alegría y unos grandes deseos de vencer mis defectos para conseguir amar, con todas mis fuerzas, a los Corazones de Jesús y de María, que tanto nos quieren.
    Anteriormente la Virgen me ha dicho que Jesús no mandaba el castigo para fastidiarnos sino para reprendernos de que no le hacemos caso y por ayudarnos. Y el aviso nos lo manda para purificarnos, para hacernos ver el milagro con el cual nos muestra claramente el amor que nos tiene y por eso el deseo de que cumplamos el mensaje.
    El "aviso" se verá y pasará en todas partes y lo sentirá cada persona, es como un castigo. Se verá lo que hemos causado nosotros con nuestros pecados. Yo pienso que nos vendrá muy bien, pues será para nuestra santificación.
Para el P. Morelos.
    He recibido su carta, y hoy le contesto. No le he mandado esto
Se refiere al relato de la Aparición.
antes, porque no he podido. Espero pida por mí, pues mucho lo necesito.
    Muchos saludos de mi mamá y Serafín.
EN UNION DE ORACIONES
(Firmado): Conchita González

    El Padre Gustavo Morelos en Septiembre de 1965, se había trasladado a España con el objeto de hacer unos Ejercicios Espirituales y posteriormente dedicar un tiempo a estudiar las "Apariciones" de la Santísima Virgen en San Sebastián de Garabandal (Santander), España. Pues la noticia acababa de llegar a México.
    Regresó el día 7 de Noviembre a su país y con gran sorpresa se encontró con una carta de Conchita fechada el día 8 del mismo mes, en la que le anunciaba tendría una visita de la Virgen en los Pinos, documento reproducido anteriormente.
    Lo que más le interesó al Padre de dicha carta, fué la promesa que Conchita le hacía, de que cuando viera a la Sma. Virgen, le daría un objeto a besar diciéndole: "que ese objeto sería para el P. Morelos".
    Ansiosamente esperó el Padre el relato del encuentro de Conchita con Nuestra Dulce Madre.
    Finalmente en un día muy significativo: 25 de Diciembre, el Padre tuvo en sus manos la siguiente carta que reproducimos textualmente:
     El 4 de Julio de 1966, Conchita escribe otra carta para darle dos noticias: primera: que regresaba nuevamente al pueblo. Segunda: que el Crucifijo que le había prometido (pues había sido el primero en pedírselo), distraídamente se lo había dado al P. Andréu.

No hay comentarios: