29.1.17

Sueños sobre la Iglesia de nuestra era

Sueños de una persona anónima habidos durante la última década que reflejan situaciones de la Iglesia:

* Veo dos chicas jugando a un juego moderno de mesa que se titula "De dónde viene la Virgen". Es un juego de combate, hay fichas con torres con sus banderas. Es un juego insertado dentro de un libro muy caro; el libro me era conocido, pero no así el juego insertado.

* Mi exdirector espiritual habla en una iglesia. Es su voz, pero su rostro lleva barba que no tenía. Me dicen que sostiene que la Virgen simplemente se muestra en apariciones por una proyección en 3D o algo así. Luego en un díptico se narra intervención maravillosa en curaciones, la Virgen en compañía de los ángeles dice que modifiquen la misa y que es necesario haya personas que introduzcan a los enfermos en sillas para su curación.

* Es un juego de cartas, pero no las habituales. Al azar me "toca" una carta con una imagen de la Virgen, azulada, y corresponde ponerla en la hilera de su "palo", el religioso, tras una carta que tiene un  altar y a la Trinidad.

*Dibujo en un papel, mis dibujos tienen formas extrañas, como abstractas, pero fijándose se revelan formas malignas, como rostro de faraón egipcio. Me dicen que se debe a que no me había encomendado antes.

*Un como vidente oficia de sacerdote en una iglesia, no lleva ropa litúrgica, va cargado de cadenas penitenciales, tras la lectura va por el pasillo de la iglesia.

*Escenarios extraños, hay que ir subiendo, iglesia formando como un farallón, con grabado en piedra, muy alta.

* Veo unas cigüeñas, tienen mal significado, a mí se me forma una duda; una persona que simboliza a la Virgen me dice que acabaré creyendo cualquier cosa que digan "comunidades", en lugar de a ella, porque a ella no la quiero.

* Un devoto trae una imagen de la diosa Juno, que era un simulacro de Jesús en la cruz; yo hablo contra esa imagen diciendo que es del demonio y lo grave que es la ignorancia que ha provocado que el devoto no se haya dado cuenta. Alguien coge la imagen y la tira por la ventana a pesar de que es muy artística. Se oye cómo se quiebra.

* Tahití, sitio paradisíaco, aunque humano. Estamos en una peregrinación. Una gran imagen de la Virgen allí. Todo es óptimo, las amplísimas terrazas de los bares y hay un lugar con fango para curar las dolencias. Pero luego caen piedras de los altos montes volcánicos sobre la gente que anda por las laderas.

* Muchos estudiantes van a una especie de fiesta; ésta es medio en serio, medio en broma, unos gigantes atrapan a los estudiantes como con unas cápsulas de red, yo me veo en peligro también. Ha sido organizada por un marista, me habla en confianza, sus palabras suenan muy sensatas en materia de pedagogía, pero lo espiritual falta.

* Hay tres puertas, una es de una iglesia, otra de una capilla y otra es la entrada a un especie de cámara de los horrores, voy a entrar aquí con alguien, es por un impulso falsamentee piadoso; una mujer me increpa, por mi indiferencia y desidia que me hace no estar informado, y que actúo según mis caprichos. Esto hace que recapacite y renuncie a entrar en la cámara de los horrores, evitándome la consiguiente angustia.

* Una voz dice: "Alerta hijos, alerta, el Islam avanza, con fuerza, España tenía el escudo de la oración ¿dónde está ese escudo ahora? España tenía la defensa de la santa comunión, pero ¿y ahora?
Cristianos, despertad, porque se acercan momentos difíciles para la Iglesia, y ¿cómo podréis superarlos si estáis distraídos en banalidades que no ayudarán, que sólo son ideas distintas (políticas) ante la misma situación. Hijos, es muy importante vuestra oración. Hijos ¡respetad la vida y vuestra alma! Confiar en Nuestra Madre, pedirla por nosotros, nuestros seres queridos, por esta España que tanto amo y por esta pobre humanidad".

* Se celebra misa, hay un diálogo de una mujer y el sacerdote; luego él se aproxima a unas estanterías mías con libros, saca uno como ejemplo de lo que hay que leer mientras sigue observando con censura el resto de libros que hay y yo me siento confuso. La mujer me dice que le meta dos rosarios en el bolsillo, pero me parece una imprudencia. Otro libro que el sacerdote ha sacado y censurado es de unas apariciones que contienen textos apocalípticos y que yo ni siquiera había leído. El sacerdote ante dos frases encuadradas que le son señaladas por la mujer hace una glosa que parece plausible, pero que en realidad no tiene contenido. El entorno es de una iglesia regentada por trinitarios.

* Peregrinación como si fuera en Lourdes, pero no se parece externamente a la real. Una mujer conocida y devota, con semblante muy cambiado, arranca un cartel y lo hace pedazos, es durante la visita a una exposición; lo ha hecho porque tiene un mensaje protestante y a la vuelta del cartel hay una foto de mujer desnuda. Los empleados vienen a reconvenirla, aunque no se atreven a hacerlo con fuerza. Una monja empleada ve otro cartel como el que había roto la mujer, que era de una edición anterior y en su revés estaba una imagen de la Virgen.

* Una iglesia conocida está derruida, quedan sólo los bajos, unos muchachos vienen a llevarse los frisos y elementos decorativos antiguos, lo que hace todavía debilitarse más las paredes.

* Un desaprensivo se lleva la cabeza de un Niño Jesús que ha arrancado de una imagen de la Virgen con el Niño. Me dirijo a él para explicarle y convencerle de que la deje, le digo que no se puede separar a un Niño de su Madre. Duda entre golpearme o no y al final se marcha con su botín.
Otros rufianes quieren desmontar a la Virgen de su altar y Ella toma vida para subirse más arriba.
Ha habido inundaciones, se padecen necesidades nunca antes  sentidas, por las carencias que hay de todo tipo. Conduzco un autobús, como con refugiados, es de dos pisos, pero al final se vence y desploma.
Huyendo de perseguidores llego con alguien a un recinto como una cámara de piedra, sin ventanas, allí una imagen escultura de color oro, muy grande, significa a San Nicolás, pero sin ser imagen-retrato y al lado está San Bruno, identificable, con una pose como iniciando un vuelo. Marchamos enseguida, porque por allí no hay salida.

* Iglesia, ceremonia, el sacerdote al final, todavía vestido de blanco, se sienta junto a mí, aunque nunca habíamos hablado. Le digo que Ricardo Corazón de León fundó una orden y que se habían vuelto contra él sus primeros seguidores. No le gustó ese comentario y atribuyó el hecho a factores como la "moda" o la "economía política".

* Voy con una señora donde una monja que tiene poder de curar en una mano, aunque no es ni mucho menos tan entendida como la señora, más bien tiene el trato apresurado y preciso de un médico. Hay personas diversas, de todas las cuales tiene la señora discernimiento, también de religiosos inmorales. Tengo como un absceso en la base de un dedo, va saliendo como un caballero con lanza, que es maligno, pero la monja no le da importancia, dice que saldrá por sí solo, que hay que dejarle hasta que se expulse de su enquistamiento.

* Se me representa un fraile franciscano, es como un superhombre, porta una gran pistola en la espalda. El es de gran tamaño, dada la imagen habitual de los frailes. Vive como en el país vasco, en una zona junto al mar, una mujer vinculada a política separatista viene a él y él ante un mural con varios nichos dispara su arma diciendo: "Sé que vives aquí" y hace caer una imagen, y lo repite con varias otras imágenes, dispara y las hace caer. Después se hace de un tamaño más normal y departe amigablemente con la gente de la zona, en la calle.

* Estoy en una tienda de ultramarinos, dentro de un espacio comercial mayor, por la ventana se ve que viene el Papa actual (2006, Benedicto XVI, recién nombrado) viene con un pequeño séquito, parece y no parece él, aunque sí las ropas. Hay dudas entre la gente, una parte lo aclama; a mí me parece que no es el papa de verdad, lo digo, aunque en voz baja que nadie parece oir.

* Me comentan que el actual párroco de una iglesia regentada por cierta orden, será sustituido por otro cura de mejor expresividad y en la primera reunión están juntos, uno como dimisionario, el otro como nuevo. El dimisionario tiene una cara muy roja e incluso en estado degenerativo, es por exceso de bebida. Hablando del Pilar dice que aunque estuvo allí no cree en la aparición de la Virgen. El cura sustituto lleva el pelo largo, habla broncamente, pienso en decirle que su estilo provocará la huida de los fieles, pero me contengo pensando en la inutilidad de hablarle.

* Religiosos de una orden dirigen como unas prácticas orientales para seglares en una ladera, estos van haciendo gestos y andando de forma por completo absurda, en la cima de la ladera un edificio acristalado donde se reúnen los dirigentes, veo entre ellos al que fuera superior general.

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