9.9.23

Significado de las dos varas del pastor. Jesús interpreta profecías de Zacarías

Muchas exégesis se han hecho pero ninguna como las del propio Jesús reflejadas en el evangelio, si bien también están las reflejadas cerca de nuestro tiempo, en la revelación privada, que aceptamos en cuanto llevan la misma voz de Jesús. Aquí recogemos las referentes a profecías de Zacarías, porque siendo dadas en 1943 a María Valtorta, incluyen situaciones que habrían de venir en la vida de la Iglesia, y para que las evitáramos tomaba la palabra; sin duda porque no estaban bastando las enseñanzas comunes y por los humanos exégetas, imbuidos de racionalismo, como indica Jesús en otros lugares de su enseñanza, no venían prestando la atención debida a las profecías ya dadas, pero también en una tarea insuperable para ellos fuera del nivel del Maestro divino.

Zacarías, 11

Apacenté, pues, las ovejas de matadero destinadas a los tratantes de ovejas, y me procuré dos cayados: a uno lo llamé «Gracia» y al otro «Vínculo». Me puse a apacentar las ovejas,

8. y me deshice de los tres pastores en un mes. Pero mi alma se impacientó con ellos y su alma se hastió de mí.

9. Entonces dije: «¡No os apacentaré más; la que tenga que morir, que muera, la que tenga que desaparecer, que desaparezca, y las que queden, que se coman unas a otras!»

10.Tomé luego mi cayado «Gracia» y lo partí, para romper la alianza que Yahveh había concluido con todos los pueblos.

11.Quedó roto aquel día, y los tratantes de ovejas que me observaban supieron que era una palabra de Yahveh.

14. Después partí mi segundo cayado «Vínculo», para romper la fraternidad entre Judá e Israel.

15. Yahveh me dijo entonces: «Toma todavía el hato de un pastor necio.

16. Pues he aquí que yo voy a suscitar en esta tierra un pastor que no hará caso de la oveja perdida, ni buscará a la extraviada, ni curará a la herida, ni se ocupará de la sana, sino que comerá la carne de la cebada, y hasta las uñas les arrancará.

 Como vamos a ver se trata de dos varas o cayados, de los cuales uno venía siendo usado por ser el más fácil y grato pero el otro, el de la amonestación, no, situación que ya actualmente es insostenible al haber, primero, silenciado los pecados durante décadas reduciéndolos a fallas estructurales sociales, y con ello silenciado su consecuencia la muerte eterna que no es genérica sino personal. Significativamente hablaba para el santo Padre Pio XII, para que él hablase a su vez, en la era terrible del imperialismo nazi y de su aliado el líder italiano.

 

Jesús al Papa por medio de María Valtorta (Cuadernos de 1943)

Te repito a ti que eres mi Vicario (entonces Pío XII): Apacienta mis corderos suministrándoles sin desmayo la palabra y las bendiciones de que colmé tu mano inocente, que no conoce otra sangre que la mía que elevas sobre el altar en rito de propiciación, ni otro ademán que el mío de bendecir a aquellos por quienes, como Yo, sientes compasión.

■ Dos varas puse en tu mano y me eres grato por haber usado la del amor. Mas el amor, cuyo poder supera al del mismo Dios, cae, cual piedrezuela lanzada contra una roca, cuando se dirige a quienes tan solo tienen un mínimum de hombres, siendo, en verdad,  demonios con corazón de granito.

■ Golpea pues con la otra vara y vean así los fieles que no eres cómplice en la culpa de los grandes. Se es también cómplice cuando, por falta de valor, se deja clamar contra sus infamias. Tu Maestro no quiere los anatemas ni rayos; pero hay momentos en que es preciso saber echar mano de ellos para persuadir, no a los poderosos, cuyo ánimo poseído de Satanás es incapaz de persuasión, sino a los pobres del mundo puesto que ni Dios ni los justos de Dios comparten y favorecen los métodos y arbitrariedades de quien sobrepasó toda medida llegando a creerse un dios cuando es tan solo una bestia inmunda. Habla en nombre de la Justicia que representas. Esta es la hora. Y sepan las gentes que mi Doctrina no ha cambiado, que no hay más que una Ley, que hay un solo Dios, cuyo primer mandamiento es el amor, que Él, aún ahora, lo mismo que a lo largo de los siglos anteriores a mi venida en la que confirmé la Ley, ordena no robar, no fornicar, no matar, no apropiarse los bienes ajenos. Díselo a los ladrones de hoy que no se contentan con la bolsa sino que roban las almas a Dios y sus tierras a los pueblos; díselo a los fornicadores de hoy cuya fornicación no es esa fornicación bestial con una mujer sino la demoníaca con el poder político; díselo a los homicidas de hoy que se arrogan el derecho de matar pueblos enteros tras haber matado en otros -los suyos- la fe en Dios, la honestidad en cualquiera de sus formas y el amor al bien; díselo a los insaciables de ahora que, con hambre de chacales, asaltan donde y lo que les place creyendo licito cualquier delito a cuenta de hacerse con lo que no es suyo.

 ■ Hablar quiere decir «dolor» y a las veces «muerte». Mas acuérdate de Mí. Yo soy más de estimar que el «gozo» y que la «vida» porque doy a quien me es fiel un gozo y una vida que no conocen término ni medida. Acuérdate de Mí que supe purificar mi Casa de las inmundicias y seguir rectilíneo hacia un solo fin: «La Gloria de mi Padre». Esto me concitó el odio, venganza y muerte porque los golpeados por mi furor encontraron un traidor que, por 30 denarios, me entregó en sus manos. Siempre, aun entre los de nuestra mayor confianza, tenemos un amigo y un traidor. Pero… no importa. No ha de ser el discípulo mayor que su maestro y si Yo, aun sabiendo que el látigo de mis palabras, más que el de los cordeles -elemento simbólico más que real- me iba a acarrear la muerte, hablé, habla también tú. Y si Yo, por amor de los hombres y tuyo, soporté a un enemigo, a un traidor y el horror de un beso de traición, tú, el primero de entre mis hijos de ahora, no debes arredrarte ante todo lo que, antes que tú, sufrió tu Maestro”.

Y si, después de todo, no prevalece la Justicia, el Señor retirará su Luz y su Verdad. Y esto sucederá cuando en la Iglesia (entre los grandes de la Iglesia) habrá demasiados sembradores (tercera parte de las estrellas) del Mal, con la diversidad de sus doctrinas. Entonces vendrá el Pastor ídolo, del que habla Zacarías, padre del Anticristo, a preparar el reinado del Anticristo.

■ Jesús: “Mas si después, no obstante haber puesto todos los medios, quebrara la Justicia y, arrastrados más y más por Satanás, tanto los dominadores como los sometidos se apartasen, por mimetismo maléfico, cada vez más de Dios, retiraré entonces la Luz y la Verdad. Y eso acaecerá cuando, hasta en mi morada -la Iglesia- habrá demasiados que, por humano interés e indigna debilidad, serán, entre los sometidos, sembradores del Mal con su diversidad de doctrinas. Entonces conoceréis al pastor que no se cuida de las ovejas abandonadas, al pastor ídolo del que habla Zacarías.

■ Recuerda el Apocalipsis de Juan y lo mismo al Dragón: el Mal, padre del Anticristo futuro que prepara su reinado, no ya perturbando las conciencias, mas también envolviendo en sus lazos a la 3ª parte de las estrellas y trocando en fango los astros. Cuando en la Corte de Cristo sobrevenga esta demoníaca vendimia entre los grandes de la Iglesia, entonces, con la luz reducida casi a un reflejo y conservada como la única lámpara en los corazones de los fieles de Cristo -porque la Luz, lo prometí, no puede morir ni aún en los períodos de pavor, ya que ha de conservar aquel mínimo capaz de tornar a esplender tras la prueba- entonces vendrá el pastor ídolo que será y estará como y donde quieran sus amos. Quien tenga oídos para oír que oiga. Para los que vivan en aquel tiempo será un beneficio la muerte”.

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