Estábamos habituados a un incesante ir y venir de hipótesis, desmentidos,
aplicaciones del tercer secreto de Fátima y he aquí que se publica un extracto
del mismo en un documento de máxima credibilidad, el libro publicado por el
Carmelo de Coimbra, bajo responsabilidad inmediata de las carmelitas en cuanto
a su autoría, "Un camino bajo la mirada de María", cuya referencia es
la siguiente:
Um caminho sob o olhar de
Maria: Biografia da Irmã Maria Lucia de Jesus e do Coração Imaculado, O. C. D.
Marco de Canavezes: Edições Carmelo, 2013, 495 páginas.
El libro fue presentado en octubre del año pasado, por el obispo de
Coimbra, Virgílio Antunes. El libro se ha realizado a partir de las miles de
páginas que contiene el diario de la hermana Lucía y es una biografía. Pero lo
normal es que no incluyera ningún documento sobre el tercer secreto, ya que
para eso se ha dicho por activa y por pasiva que el secreto ya está dado en el
año 2000, referido al obispo vestido de blanco matado con balas y flechas, y
que además es objeto de una exposición en el mismo Fátima que dura hasta el mes
de octubre próximo. No se sabe si el libro cuenta con autorización de Roma, pero
el extracto fundamental, de la anotación del diario durante 1944, es donde la
Hermana Lucía cuenta que, hacia las 16 horas del día 3 de enero de 1944,
rezando en la capilla del convento, delante del Tabernáculo, pidió a Jesús que
le hiciese saber su voluntad. Y escribe ella:
“Sentí entonces que una mano amiga, cariñosa y maternal me toca en el
hombro; levanto los ojos y veo a la querida Madre del Cielo.
“No temas, Dios quiso probar tu obediencia, Fe y humildad. Permanece en paz
y escribe lo que te mandan, no entretanto lo que te es dado entender de su significado”
(Obra citada pg. 266).
El efecto de estas palabras sobrenaturales es descrito así por la vidente:
“Y sentí el espíritu inundado por un misterio de luz, que es Dios, y en Él
vi y oí:
– La punta de la lanza como llama que se desprende, toca el eje de la
tierra.
– Ella estremece: montañas, ciudades, villas y aldeas con sus moradores son
sepultadas.
“El mar, los ríos y las nubes salen de sus límites, transbordan, inundan y
arrastran consigo un remolino; moradas y un sinnúmero de gente que no se puede
contar. Es la purificación del mundo por el pecado en el que se sumerge.
“¡El odio, la ambición provocan la guerra destructora!
“Después sentí el palpitar acelerado del corazón y en mi espíritu el eco de
una voz suave que decía:
- ¡En el tiempo, una sola Fe, un solo Bautismo, una sola Iglesia, Santa,
Católica, Apostólica. En la eternidad, el Cielo!
“Esta palabra Cielo llenó mi alma de paz y felicidad, de tal forma que casi
sin darme cuenta, quedé repitiendo por mucho tiempo:
- ¡El cielo! ¡El cielo!” (Obra citada, pg. 267).
La edición del Carmelo de Coimbra de ese libro reproduce aún, en la pg.
269, el facsímil de las páginas del manuscrito de la Hermana Lucía en que se
encuentra el presente texto.
Fue así que la religiosa recibió fuerzas para escribir el Tercer Secreto.
La Hermana Lucía concluye el texto citado arriba con la frase: “Apenas pasó la
fuerza de lo sobrenatural, fui a escribir [el Tercer Secreto] y lo hice sin
dificultad, el día 3 de enero de 1944, de rodillas, apoyada sobre la cama que
me sirvió de mesa” (Obra citada, pg. 267).
El manuscrito autobiográfico, que comenzó a escribirse en la década de
1940, tiene "muchos miles de páginas", en su mayoría escritas a mano,
y puede "dar lugar a muchos más documentos", advirtió el obispo de
Coimbra. "Es la primera vez que se citan palabras del diario", dijo
Aníbal Castelhano, vicepostulador de la causa de beatificación de Sor Lucía.
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