Lo siguiente es ilustración de un sueño, el demonio parece ir en viaje de rutina a Roma, pero se da cuenta de que el Vaticano no está en la misma Roma, sino en medio de un boscaje, ante lo cual se dirige a al Vaticano porque es lo que realmente le importa no Roma en sí, por el camino que le lleva allí hay como una especie de farola maravillosa, cuyas luminarias se inclinan hacia el suelo, el demonio hace caso omiso, parece que ni la ve, y se dirige veloz, sube las escalinatas y entra por la puerta central de la Basilica que está abierta, aunque no hay nadie por allí. El que sueña entiende que la farola maravillosa es la Virgen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario