Hay profecías sobre un Aviso y un milagro (dadas en Garabandal) pero también sobre el castigo, único en la historia, si la humanidad no se convierte. Este castigo será junto a otros, pero principalmente por medio de un objeto estelar, que aun sin impactar de lleno sobre la tierra directamente, la destruiría casi por entero.
De las profecías con descripción del objeto y evolución del objeto estelar en las fuentes disponibles, nos quedamos con las más fiables, a nuestro juicio dadas en Bayside, Nueva York, por la extensión, seriedad, y elevación de sus mensajes, y naturalmente lo publicado con aprobación de los escritos de sor Lucía de Fátima, aparte claro está de las afirmaciones en el Apocalipsis de San Juan. Dejamos a un lado, textos sugerentes del astrónomo Muñoz Ferrada (+2003), por cuanto se dieron en un contexto del movimiento gnóstico y contactista, que no decimos no contengan verdad, pero que parecen resultar de una obra entre sus conocimientos técnicos humanos y otros preternaturales, y también dejamos de lado sin llamarles profecías, pero sí supuestos estudios técnicos de otro estudioso, Broussard vinculado a comunicación profesional protestante. También dejamos a un lado a Parravicini, que aun cuando tiene profecías cumplidas, estimamos que son revelaciones de orden preternatural, inseguras.
Empecemos por lo de mayor autoridad, Lucía de Fátima:
"Hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora, un poco más arriba, un Ángel con una espada de fuego centelleante en la mano izquierda, que emitía llamas que parecía que iban a incendiar al mundo; pero que se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora emanaba de su mano derecha hacia él: el Ángel, indicando la tierra con la mano derecha, con voz fuerte dijo: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! (del tercer secreto dado a conocer por el Vaticano en el 2000)
En otro episodio, cuando Sor Lucía era monja en el convento de las Hermanas Doroteas en Tuy (Galicia), ella ya había escrito por orden superior las dos primeras partes del secreto de Fátima (la visión del infierno y los avisos y predicciones de la Virgen), pero dejó pendiente la tercera parte.
El obispo de Leiría Fátima- la instaba reiteradamente a redactar también ese “tercer secreto”; pero como la Virgen le había mandado guardar reserva, ella se abstenía de hacerlo.
En esas circunstancias, cuenta la Hermana Lucía, alrededor de las cuatro de la tarde del 3 de enero de 1944, rezando en la capilla del convento delante del Tabernáculo, en Tuy España, le pidió a Jesús que le hiciese conocer Su Voluntad. Y entonces, ella escribe:
“He sentido el espíritu inundado por un misterio de luz que es Dios y en Él he visto y oído: la punta de la lanza como una llama que se desprende, que toca el eje de la Tierra y ella tiembla: montañas, ciudades, países y pueblos con sus habitantes quedan sepultados. El mar, los ríos y las nubes salen de sus límites, desbordan, inundan y arrastran consigo en un torbellino, casas y personas en un número que no se puede contar, es la purificación del mundo del pecado en el que se encuentra inmerso. El odio, la ambición, provocando la guerra destructiva. Después escuché en el palpitar acelerado del corazón y en mi espíritu una voz ligera que decía: ‘en el tiempo, una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica. ¡En la eternidad el Cielo!”. De 1944, publicadas en 2013 en el libro Un camino sobre olhar de Maria.
Queremos destacar que el milagro del sol no se quedó en un mero espectáculo sino que produjo gran conmoción y en muchos temor a morir, al ver que se les venía el sol encima, es muy posible que fuera un anuncio de lo que ocurriría en un futuro si no se daba penitencia, y no sólo algo destinado a los presentes. Algunso testimonios de asistentes aquel día famoso del 17 de octubre de 1917.
Un joven abogado, el Dr. José Almeida Garrett, escribió al sacerdote que había entrevistado a los niños videntes, el Dr. Formigão, describiendo lo que había visto:
“El disco del sol no permaneció inmóvil. Este no era el centelleo de un cuerpo celestial porque giraba sobre sí mismo en un torbellino loco. Entonces, de repente, se escuchó un clamor, un grito de angustia que brotaba de todo el pueblo. El sol, girando salvajemente, parecía desprenderse del firmamento y avanzar amenazadoramente sobre la tierra como para aplastarnos con su enorme y ardiente peso. La sensación en esos momentos fue terrible.
Otros testigos también, como Maria Carreira, testificaron sobre la naturaleza aterradora del milagro solar:
“Se volvió todo de diferentes colores, amarillo, azul, blanco, y se estremeció y tembló; parecía como una rueda de fuego que iba a caer sobre la gente. Gritaron: '¡Nos matarán a todos, nos matarán a todos!' Otros invocaron a Nuestra Señora para que los salvara y recitaron actos de contrición. Una mujer comenzó a confesar sus pecados en voz alta, diciendo que había hecho esto y aquello…Por fin el sol dejó de moverse y todos respiramos aliviados. Todavía estábamos vivos y se había producido el milagro que los niños habían anunciado”.
Mabel Norton, de confesión protestante, refirió:
“Vi cesar la lluvia, de repente, no como suele terminar la lluvia. Entonces las nubes fueron apartadas del sol en todas direcciones, como por manos invisibles, y apareció el sol, en color como la hoja de un cuchillo, luminoso pero no deslumbrante. Entonces, mientras miraba, el sol describió un círculo rápido, se detuvo; describió otro, hizo una pausa; describió aún un tercero. Y luego las nubes comenzaron a cubrirlo de nuevo”.
Inácio Lourenço, quien se convertiría en sacerdote, era un escolar de nueve años cuando vio el milagro en un pueblo a unas 12 millas de Fátima:
“Miré fijamente al sol, que parecía pálido y no lastimaba los ojos. Con el aspecto de una bola de nieve que gira sobre sí misma, de repente pareció descender en zig-zag, amenazando la tierra. Aterrado, corrí y me escondí entre la gente, que lloraba y esperaba el fin del mundo en cualquier momento… Durante esos largos momentos del prodigio solar los objetos a nuestro alrededor se tornaron de todos los colores del arcoíris. Nos vimos azules, amarillos, rojos, etc. Todos estos extraños fenómenos aumentaron el miedo de la gente. Después de unos diez minutos, el sol, ahora opaco y pálido, volvió a su lugar. Cuando la gente se dio cuenta de que el peligro ya había pasado, hubo una explosión de alegría y todos se unieron en acción de gracias y alabanza a Nuestra Señora”.
Seguimos con Bayside en distintos momentos:
https://www.tldm.org/news/domcomet.htm (tiene todos los mensajes sobre el cometa, lo de abajo son solamente algunos)
Y una gran paz que Nuestra Señora prometió en Fátima, ha sido postergada debido a que Sus peticiones verdaderamente no han sido respondidas– por lo tanto la gran paz que Ella prometió en Fátima, no vendrá, hasta después de la Bola de la Redención, hasta después de esta purificación general. (de Verónica Lueken, 24 de Diciembre, 1972).
Dios, vuestro Padre, envía al sol para que brille sobre vosotros. Dios, vuestro Padre, también puede enviar al sol para que os queme. Un segundo sol está en vuestra atmósfera, la Bola de la Redención. Repito, hijos Míos, no es un mito ni una historia, ¡es un hecho!" Nuestra Señora, 31 de Diciembre, 1974.
-Es una bola redonda de fuego, y viaja a
una velocidad muy rápida a través del cielo. Y está tan caliente - puedo
sentir, puedo sentir el calor, el gran calor de su larga cola. A medida que va
a través del espacio, dispara una tremenda cola de fuego.¡Oh!
"Te repito, hija mía, tu nación no escapará a la destrucción de los fuegos,
ya que seréis golpeados por un planeta.
"Como en los días de Noé, hija Mía, muchos rechazarán el Mensaje del
Cielo."
Veo una bola de fuego; viene rápidamente por el cielo, y tiene una larga cola
roja. Es roja, ¡es fuego! y ahora viene hacia abajo hacia lo que parece ser una
bola, pero no, es la tierra. Y oh-h, oh, ha chocado en el agua, ha rozado el
agua. Y hay olas que se levantan más alto, más alto que cualquier cosa posible
que yo pudiera haber visto. Las olas son tremendas. Están arrastrando la mitad
del continente al mar. Verónica, 25 de Julio, 1985
"Preguntas, hija Mía, ¿por qué ha sido llamada ésta la Bola de la Redención?
Porque, hija Mía, es la manera en la cual el Padre Eterno planea redimir a la
humanidad de sus pecados." - Nuestra Señora, 17 de Abril, 1976.
"Estáis en los días finales. No será el fin de la tierra o del mundo, sino será el fin de vuestra era, el fin del tiempo como lo conocéis." - Jesús, 25 de Noviembre, 1978.
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