De los cuadernos conservados de una mística desconocida y ya fallecida, a los que acompañamos comentarios para evitar interpretaciones limitadas:
20-II-80
No es la primera vez que veo moverse el Altar y que me dicen: "pronto
será destruida la Iglesia".
Nota bene: (La destrucción puede ser con respecto a la iglesia visible y/o en relación a una iglesia que aun cuando manteniendo las formas dejaría de tener un mensaje y una práctica de salvación de almas)
Nota bene: (La destrucción puede ser con respecto a la iglesia visible y/o en relación a una iglesia que aun cuando manteniendo las formas dejaría de tener un mensaje y una práctica de salvación de almas)
21-II-80
La Iglesia de Cristo se tambalea,
pronto tendréis que refugiaros en cuevas y subterráneos.
(Nota bene: cuevas y subterráneos pueden ser modernas catacumbas, sin necesidad de que sean físicas, pero ésto no queda excluido).
(Nota bene: cuevas y subterráneos pueden ser modernas catacumbas, sin necesidad de que sean físicas, pero ésto no queda excluido).
21-II-80
(Al ir a comulgar):
La Virgen, preciosa, en su dulzura y humildad, en el Sagrado Corazón de
María.
San José, con su bondad, reflejada en su cara.
Mi Angel con una palma.
San Miguel, con su espada y escudo: "Estoy listo".
Los Angeles cantaban al Señor, vestían de blanco, estaban a la derecha
del Padre que está sentado.
6-III-80
Veo al Dulce Corazón de María, con su Corazón atravesado por los puñales.
8-III-80
Veo a mi Madre que llora y me dice:
Escribe, hija mía, escribe, los
dolores y lágrimas que derramo por mis hijos. No puedo más, hija mía, diles que
se conviertan, que esto no puede ser, tienen que pedir perdón a Dios, si no
será terrible, epidemias, peste, miseria, hambre, desolación, tristeza,
angustia, terror, pánico, desastre, qué terrible dolor el mío, hija mía, quiero
salvar a mis hijos, quiero salvar sus almas y ni siquiera me escuchan. Hija
mía, sufro mucho, por los pecados del mundo, se van hundiendo cada vez más en
el fango sin darse cuenta de lo difícil que es salir de ello. Pide, hija mía,
pide por su conversión, dile a DIOS que tenga paciencia y Misericordia con
todos; hija mía, qué pena tengo, qué pena tengo, sólo soy feliz cuando mis
hijos se acuerdan de Mí. Tengo tan pocas ovejas para llevarle a mi Hijo. Cuánto
dolor hay en mi Corazón, cuánto dolor hija mía.
Mi Hijo Santísimo no puede más,
el brazo del Señor cae sin remisión y los Angeles saldrán con los castigos. No
hay salvación, hija, no hay salvación. Cuánto dolor, hija mía, cuánto dolor.
13-III-80
Ví a Dios Santo Padre, con su
Gran Majestad y Bondad, con toda su Humanidad. Oye la voz que te habla:
Es grande mi pena y mucha mi
tristeza, hija mía, pues la Iglesia de mi Santísimo Hijo no tardará en caer en
el silencio, pues el enemigo es más fuerte cada vez, se siente más superior.
Hija mía, el dolor de mi Corazón es que mis hijos están ciegos y no ven el error
en el que se encuentran; tú busca siempre la soledad para orar y cuando lo
hagas en lugares públicos que no te noten nada, hazlo de forma que no se den
cuenta, en caso contrario te pediré cuentas.
El Santo Rosario es el escudo y
protector de mis hijos, si lo rezasen todos tendrían aquí ya su Paraíso, sin
necesidad de pasar por la etapa de purificación que ahora es tan necesaria.
Sigue pidiendo al Capitán de los
ejércitos celestiales, su protección, defensa y armas para el combate.
14-III-80
(Santiago Apóstol):
- Habla del Señor, pero no te
importe que no te escuchen, tus palabras quedarán. Yo soy el defensor de
España, tampoco a mí me escucharon.
22-III-80
He visto a mi PADRE sentado y me dice:
- Ven, hija mía.
Me tiende sus manos benditas y me sube y me veo como una niña en sus
brazos y sentada en sus rodillas me dice:
- Llora, hija mía, llora por Mí,
porque no puedo más, hija mía, no puedo más, llora por Mí.
- Padre mío ¿no hay salvación?
- No, hija mía, no, llora tú por
Mí.
(Nota bene: el Padre no llora, conforme a algunas explicaciones actuales "en" los desfavorecidos, sino por sí mismo)
(Nota bene: el Padre no llora, conforme a algunas explicaciones actuales "en" los desfavorecidos, sino por sí mismo)
11-V-80
Ví al Papa de ahora
(Juan Pablo II), de busto para arriba, como en una nube y después de cuerpo
entero caminando. Pensé: el Papa peregrino.
11-V-80
Ví un volcán y encima
de él al Santo Padre.
21-X-80
Ví como una herida grande hecha con algo afilado y la abrían y metían
algo dentro, no sé qué será pero me impresionó. Al día siguiente pregunté:
-Madre mía Santísima, ¿qué fue esa herida que ví ayer en la iglesia y
que me preocupó?
- Dios es Amor; cuando a uno de
sus hijos muestra sus tesoros más grandes como son sus dolores, sus hijos
predilectos deben cerrar esas heridas que los demás han causado en su Corazón
Santo e Inmaculado.
23-X-80
Ví a una Niña que estaba de rodillas ante el Señor y que la tenía
sujeta por la manita.
- Señor, ¿por qué tiene que sufrir tanto la humanidad?
- Sólo así se salvarán, tienen
que pasar su purificación. Sólo así se salvarán.
La niña es la pastorcilla de Fátima, Santa Jacinta, estaba como en una
nube y abajo la tierra, sus campos y casas.
27-X-80
Ví al Papa Pablo VI con pelo cano y largo, el bastón que lleva (el
báculo) lo tiene en la mano izquierda, pero en posición horizontal, más bien
inclinada a favor del suelo.
Ví también que de la mitra le caen como dos lazos y la gente va pasando
y besándolos.
Pregunté a Jesús: ¿qué es eso?
- No le queda mucho tiempo de
pontificado al Papa.
(Nota bene: adviértase que el papa Pablo VI ya había muerto, y por tanto no podía referirse a él; se puede estar significando a toda la línea sucesoria restante del pontificado).
25-XI-80
No debéis tener ideales
políticos. Pide por tus hermanos. (La Virgen)
29-XI-80
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